top of page

SeR y HuMaNo

  • 5 jul 2017
  • 2 min de lectura

En el compartir sucede la magia.

En el compartir uno descubre.

A través de la materia, del cuerpo, lo burdo, lo concreto comienzo a trabajar planos más sutiles. Trabajando desde la conciencia para conectar con espacios que antes no se reconocían, con sensaciones que no se percibían.

El sólo hecho de vivir en esta tierra, con este cuerpo, las emociones, la mente y los sentimientos nos da la posibilidad de vivenciar. Algunas veces son experiencias gratas, otras tan dolorosas que la inmovilidad, el desgano y la angustian se apoderan de todo tu ser.

Es en ese momento que, actividades de expresión corporal nos ayudan a recobrar el eje, conectarnos en el presente a través del cuerpo que no puede viajar ni al pasado ni al futuro.

Sólo la mente puede irse del cuerpo a viajar y dejarlo asī despojado.

A través de la conciencia, le decimos a nuestra mente que vuelva, que comulgue con el cuerpo, que sienta la respiración.

Le decimos a la mente que sienta. Meditamos en el cuerpo.

Y soltamos todo lo que no existe porque es creado con la imaginación.

Con la práctica de estas técnicas de conciencia corporal, mental y espiritual logramos generar cada vez mas los espacios de quietud que necesitamos para actuar con lucidez, madurez y sobretodo naturalidad, siendo honestos con nuestras necesidades, por más que no sean comprendidas por el otro.

Todos necesitamos lo mismo, ser lo más honestos posibles.

No es necesario ser un profesor para dar el ejemplo. El maestro tambien aprende y tiene turbulencias.

Pero el ejemplo se da tambien desde el error. El mejor ejemplo se da en la coherencia y en la honestidad.

Aceptando nuestra condición de seres humanos, aceptamos las diferencias, los errores, los fracazos. Aceptamos la ignorancia, aceptamos nuestro lado “oscuro” y es alli donde encontramos la paz.

Todos tenemos nuestro maestro interior, nuestro gran maestro exterior que es la vida misma y luego podemos encontrar guias o referentes que nos ayudan en momentos de confusión. Pero lo que mas nos puede ayudar es encontrar en ellos su rasgo humano, para entender que, no hay que alcanzar ser dioses o perfectos. Sino ser coherentes con lo que pensamos, sentimos y hacemos.

Nuestro error mas terrible es jugar a ser dioses, pensando siempre en linea recta, en alcanzar metas. El aprendizaje es hacia adentro, en espiral.

Nuestro aprendizaje esta en el vivir.

Caminante no hay camino, se hace camino al andar.


 
 
 

Comentarios


bottom of page