Mudanza
- 14 nov 2016
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Polvo, limpieza, polvo, limpieza. Elección. Selección.
¿Qué hago? ¿Esto lo tiro?
Limpieza.
Diarrea.
Liviandad.
Mientras desenredo la madreselva aferrada a la reja del balcón, intentando que ninguna hoja muera en el intento de desapego, pienso que las plantas estarán mejor en un aire libre sin smog.
Flashes de recuerdos.
La incipiente angustia de la despedida. El recuerdo. Basta.
Presente.
Polvo, limpieza, polvo…
La escoba repleta de pelusas y la mente llena de incertidumbre.
Transitando la transición. Transitando el “entre”. Amanezco y me sonrío.
La piel se muda pero el espíritu es el mismo.

No existe el abandono. Es sólo una cara de la transformación.



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